Conservado en el Templo Myōhon‑ji, Kamakura – Japón.
El Mandala Shutei —o Shutei Gohonzon, expresión que significa «Mandala para la enseñanza y transmisión»— Fue redactado por Nichiren Daishonin en marzo del año 1280 y entregado a su discípulo cercano Nichiro, quien luego fue el primer abad del templo Myōhon‑ji, lugar donde se conserva hasta la actualidad.
Sus medida son Alto: 112,7 cm de alto por 57,6 cm ancho
Aunque no fue el último que redactó, es el que lo acompañó en su lecho de muerte, permaneciendo a su lado el 13 de octubre de 1282, fecha de su fallecimiento. También se le conoce popularmente como el «Mandala de la Serpiente».
Descubriendo el Shutei Gohonzon:
El Corazón Visual de la Práctica BudistaEn el Budismo Nichiren, la práctica espiritual no solo se escucha o se recita; también se contempla.
Si alguna vez has observado un altar de esta tradición, habrás notado un hermoso pergamino caligráfico que preside el espacio. Ese objeto sagrado es el Shutei Gohonzon, el foco central de devoción para muchos practicantes. Pero, ¿qué significa realmente y por qué es tan importante?¿Qué es el Shutei Gohonzon?
La palabra Gohonzon se traduce como "objeto de fundamental veneración", mientras que Shutei hace referencia al modelo oficial adoptado y prescrito para la transmisión.
No se trata de una imagen de un buda de madera o piedra, sino de un mandala caligráfico que condensa de forma visual las enseñanzas más profundas del Sutra del Loto. Al mirar el Shutei Gohonzon, estás observando una representación gráfica de la Ceremonia en el Aire, el momento cumbre del sutra donde se revela que todos los seres poseemos de forma innata la iluminación.
El Origen Histórico:
Un lazo con el Fundador lo que hace sumamente especial al Shutei Gohonzon es su conexión histórica directa con el propio Nichiren Daishonin. Este pergamino toma como base el mandala original que estuvo presente junto al lecho de muerte de Nichiren en el año 1280. Al recibir este Gohonzon en sus altares hogareños, los practicantes se conectan de forma directa con ese último instante de vida del maestro y con la pureza de su transmisión histórica.
¿Cómo se compone?
El Odaimoku central: En el eje del pergamino se lee de arriba a abajo Namu-myoho-renge-kyo, escrito con trazos enérgicos que expanden la luz del Dharma en todas direcciones.
Los Diez Mundos:
A los lados, escritos en caracteres tradicionales, se encuentran los nombres de budas, bodhisattvas, deidades protectoras e incluso figuras que representan estados de sufrimiento. Esto simboliza que absolutamente todos los estados de la vida quedan iluminados por la ley mística. El Espejo de tu Propia Budeidad. Para los budistas de esta tradición, el Shutei Gohonzon no es un ídolo al que se le piden milagros externos.
Funciona como un espejo espiritual. Cuando nos sentamos frente a él y entonamos el mantra, el pergamino nos devuelve el reflejo de nuestra propia naturaleza búdica. Es una herramienta para despertar la sabiduría, la compasión y la valentía que ya habitan en nuestro interior.
Si estás comenzando a explorar este camino, comprender el Gohonzon es el primer paso para entender la práctica diaria del odaimoku y el Gongyo, es fundamental.
DESCARGAR SHUTEI GOHONZON DE ALTA DEFINICIÓN

