125 Mandalas Nichiren
Nichiren escribió muchas copias del Gran Mandala, de las cuales 125, o más copias se conservan intactas. Sin embargo, ninguna de ellas es idéntica. Esta variedad nos muestra el desarrollo de la doctrina y el pensamiento de Nichiren.
7 de octubre de 2026
Texto para leer en Línea- (o para bajar en PDF)- LAS PRUEBAS DEL SACERDOTE NISSHIN
Nisshin Shonin difundio sus enseñanzas e infringió la prohibición. En 1440, fue encarcelado como castigo por quebrantarla y su templo fue destruido. Continuó predicando incluso durante su encarcelamiento. Según la leyenda, durante su prisión, le pusieron una olla en la cabeza para que se callara. Se dice que ni siquiera una olla hirviendo pudo hacer que Nisshin dejara de predicar. Esta historia se conoce como el cuento del «santo de la olla» o, a veces, como «Nisshin de la olla».
En 1441, durante la era Kakitsu, tuvo lugar la rebelión Kakitsu . Esta rebelión culminó con el asesinato del sexto shōgun. Gracias a esto, Nisshin pudo escapar de su prisión y comenzó a reconstruir su templo Honpō-ji. Sin embargo, en 1460, Honpō-ji fue destruido una vez más. Esto se debió a que Nisshin continuó predicando a pesar de la prohibición previa sobre sus acciones. El templo fue destruido y Nisshin fue convocado a la capital por el octavo shōgun, Ashikaga Yoshimasa. Chiba Mototane escoltó a Nisshin hasta Kioto. Fue llevado a la residencia de Hosokawa Mochikata para ser encarcelado esta vez, torturado con agua y fuego, mas otras diversas torturas. Mientras estuvo encarcelado allí, conoció a Hon'ami Honkō (Kiyonobu), de la distinguida familia Hon'ami de expertos en espadas, quien se convirtió en su devoto seguidor. Ambos lograron ser liberados de su prisión gracias a la colaboración de los señores locales. Estos señores también realizaban frecuentes donaciones a Honpō-ji. Nisshin continuó predicando en Honpō-ji hasta su muerte en 1488, a la edad de 82 años.
6 de octubre de 2026
27 de septiembre de 2026
Texto para leer en Línea- (o para bajar en PDF)- DIOSES Y DIVINIDADES EN EL BUDISMO DE NICHIREN
En resumen, los «dioses» y las «divinidades» ocupan un lugar claro y definido dentro de la visión del mundo de Nichiren:
- En cuanto a su naturaleza: son seres que, al igual que los seres humanos, están sujetos al nacimiento y a la muerte y aún no han alcanzado la iluminación suprema. Por tanto, se hallan en un nivel inferior al de los Budas y los bodhisattvas.
- En cuanto a su función: no son objetos de culto independiente. Su tarea principal es proteger a quienes practican el Sutra del Loto, y su poder deriva del respeto que sienten por el Dharma.
- En cuanto a su evolución en el pensamiento de Nichiren: con el paso del tiempo, y especialmente tras su exilio a Sado, Nichiren se dirige de forma más directa a las divinidades, invitándolas a alinearse con el Sutra del Loto en lugar de oponerse a él.
- En cuanto a su relación con el sincretismo: Nichiren no acepta la idea de que los dioses sintoístas sean manifestaciones iguales a los Budas. Reconoce su existencia y su poder, pero mantiene una distinción clara entre ellas y el Dharma.
Esta postura permite comprender por qué, en la enseñanza original de Nichiren, se respeta a las divinidades sin colocarlas por encima del Sutra del Loto: ellas también son compañeros en el camino, que necesitan y se benefician de esa misma enseñanza que protegen.
26 de septiembre de 2026
Texto para leer en Línea- (o para bajar en PDF)- COMPRENDIENDO A LA KISHIMOJIN DEMONÍACA EN EL BUDISMO DE NICHIREN
Como ha señalado Michael Radich, las teorías contemporáneas sobre el cuerpo humano suelen basarse en la experiencia ordinaria y, por tanto, resultan insuficientes para comprender los cuerpos perfeccionados y sobrenaturales que aparecen en las tradiciones religiosas (Radich 2016: 19–22). Si no tomamos en serio estas dimensiones, perdemos una parte esencial de cómo tradiciones como el budismo comprenden la experiencia humana. Kishimojin, aunque tiene forma humana, es una deidad que trasciende el tiempo y el espacio, dotada de poderes sobrenaturales. Su cuerpo, que combina rasgos humanos con otros sobrenaturales —cuernos, colmillos, cabello desaliñado—, está impregnado de significados profundos del Sutra del Loto, del pensamiento de Nichiren y de la sensibilidad popular japonesa. En el Sutra del Loto, Kishimojin y las diez rakṣasī prometen defender a quienes sostienen y recitan el texto, y castigar a quienes los perjudiquen. Y resulta que, en su forma demoníaca, Kishimojin es mucho más poderosa como protectora que en su apariencia hermosa y serena: puede vencer enemigos, disolver obstáculos, sanar y proteger con una fuerza que su forma benevolente por sí sola no podría expresar. Por eso no resulta extraño que tanto al salvar a Nichiren como al sanar a la mujer enferma del templo Honkōji, se manifestara precisamente con esa apariencia temible. Sus rasgos recuerdan a las figuras del folclore japonés que encarnan emociones intensas y contradictorias: amor y dolor, ternura y firmeza, compasión y determinación. Kishimojin es, al mismo tiempo, la madre que perdió a su hijo y la guerrera que defiende a todos los hijos del mundo. Aunque a primera vista su apariencia pueda parecer contraria al ideal de belleza y bondad descrito en los textos mahāyāna, en realidad nos muestra una verdad más profunda: el cuerpo virtuoso no siempre es el cuerpo bello. Más allá de los principios de fisio-moralidad donde lo bello esta relacionado con lo bueno y lo feo y desagradable con lo malo, esta forma de Kishimojin, es una precisa representación de la no dualida y la trascendencia del Sutra del Loto. A veces, el cuerpo que más nos protege y nos sana es precisamente aquel que parece más temible. Su forma aterradora existe para cuidar a quienes sufren, para asumir sus dolores y devolverles la salud. Como cuerpo sustituto, alivia nuestras cargas; como sanadora, devuelve la esperanza; como guardiana, ampara a quienes dedican su vida a servir a los demás. Su cuerpo demoníaco no es una imperfección, sino su mayor virtud. Y así, la Kishimojin de rostro severo nos enseña que la verdadera protección y el amor más profundo pueden tener rostros que al principio nos asustan, pero que en su interior guardan una ternura infinita.
21 de septiembre de 2026
Texto para leer en Línea- (o para bajar en PDF)- DAR LA VIDA POR EL SUTRA DEL LOTO EN EL PENSAMIENTO DE NICHIREN
En el pensamiento de Nichiren, «dar la vida por el Sutra del Loto» no significa —como podría suponerse a partir de ciertos pasajes del propio sutra— que todo creyente deba buscar literalmente el martirio o inmolarse. Significa, en primer lugar, estar dispuesto a soportar persecución, desprecio o sufrimiento por defender y difundir el Sutra del Loto, tal como él mismo experimentó. En ese sentido, su enseñanza sobre el sacrificio es profundamente social: el conflicto con el poder no es una señal de fracaso, sino la confirmación de que se está difundiendo el Dharma en una época hostil a él. En segundo lugar, para los creyentes que no enfrentan persecución directa, «dar la vida» significa cultivar una determinación interior tal que se valora el Dharma por encima de la propia existencia; y entregar lo que se tiene —aunque sea poco— con la convicción de que ese acto, en el principio, no es inferior al sacrificio más grande del santo.
Esta enseñanza tiene una inmensa dignidad democrática: no exige a nadie ser un héroes sobrehumano. No nos pide que seamos como el Bodhisattva Rey Medicina quemando sus brazos, ni como el joven de las Montañas de Nieve entregado a un demonio. Nos pide que seamos fieles allí donde estamos, con lo que tenemos. Que cuando escatimamos algo por el bien del Dharma, sepa el mundo —y lo sepamos nosotros mismos— que en ese pequeño gesto se está repitiendo el sacrificio de todos los budas. Que el cuerpo no se quema, pero el apego a la vida se transforma; que la ofrenda no es de carne y hueso, sino de gratitud y fe. Y que el daimoku que pronunciamos contiene, en cinco sílabas, todo el mérito de cuanto los grandes bodhisattvas entregaron a lo largo de incontables vidas.
Como escribió Nichimyō Shōnin, aquella discípula que cruzó el mar para verlo en Sado: «No es necesario viajar a la India ni subir a las montañas para encontrar el camino. Basta con que, en esta misma vida, en este mismo cuerpo, abracemos el Sutra del Loto y no lo abandonemos ni por un instante.»
18 de septiembre de 2026
Texto para leer en Línea- (o para bajar en PDF)- LA VISÓN DE NICHIREN SOBRE LA MUJER
Mori Ichiu 森一雨
La visión de Nichiren sobre la mujer
En la historia del budismo japonés desde el periodo medieval, los sacerdotes varones han predicado la doctrina de que las mujeres, por estar profundamente cargadas de pecado, no pueden alcanzar la iluminación a menos que renazcan como hombres. Esta idea sigue firmemente arraigada en la mente de algunos sacerdotes. A pesar de que en el periodo Kamakura Nichiren refutó tales visiones discriminatorias y enseñó que las mujeres podían alcanzar la iluminación tal como son, todavía
hay algunos sacerdotes varones dentro del clero actual de la escuela Nichiren-shū que continúan predicando esta idea. Tomando el pasaje «la mujer debe seguir al hombre», que aparece en los escritos de Nichiren y se refiere a la moralidad feudal propia del contexto histórico en que fue redactado, estos sacerdotes se apropian de esas palabras para sus propios fines, presentándolas en sus sermones como las enseñanzas budistas de Nichiren. Las declaraciones y acciones de los sacerdotes que sostienen visiones denigrantes hacia la mujer simbolizan una actitud discriminatoria que persiste en la comunidad monástica contemporánea. Las practicantes budistas sentimos que podemos transformar esto arrojando luz sobre la realidad de la situación y haciendo revivir la verdadera enseñanza del fundador.
Mori Ichiu es vicaria del Templo de Kujō y pertenece a la
tradición de Nichiren-shū.
Traducido por Benjamin Dorman.
Editado al español por Guillermo Cabanelas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Entrada destacada
Gohonzon Nichiren N°038
NAMU MYOHO RENGE KYO ¡ Salve al excelente Dharma del Sutra del loto! Player Gohonzon Conocido como el Gohonzon de Oración (Kito Gohonzon o...






